-Un martes en la tarde-
Sabes que te quiero cuando tengo ganas de reír contigo y complacerte.
Sabes que te quiero cuando hago estupideces sin razón aparente.
Me hielo cuando te veo sonreír en mi boca.
Desespero al esperarte en la noche.
Me enfermo si tu existencia se pone en duda por tu ausencia.
Sé todo esto por aquella vez que descubrí que te gusta la tensión.
Lames las gaviotas de mi mente.
Te pierdes en las madrugadas de mayo.
Desapareces cada tanto para ir al baño.
Enloqueces cuando enloquezco.
Podría llamarte y acabar con este drama.
Pero el drama es la magia de esta historia.
En el absurdo vivimos.
Sería un error darle sentido.
El día que expliquemos lo que sucede entre nosotros
Ese día dejaremos de serlo.
Los materiales darían vueltas alrededor del túnel.
Lo gris se apoderaría.
Y todo acabaría un martes en la tarde.
Miguelangel Parra