Disculpe usted por este pensamiento recurrente que penetra mis neuronas, pero es que no puedo dejar de fantasear con sus manos cálidas que nunca me han tocado, con esa voz calmada que tan pocas cosas me ha contado.
Simplemente no puedo dejar de pensar en como deseo sentir en mi labios libar uno de esos dulces y suaves besos. Es acaso usted un mago? por que es magia lo que hace cuando se sonroja y suda, cuando me llena de paz al mirarle o de sonrisas al hablarle.
Me conoce tan bien y lo malo es que ni usted lo sabe. Peor aun es que no se imagina cuantas veces al día lo deseo y lo pienso con tal fuerza e intensidad que puedo hasta sentirlo recorriendo todo el cuerpo.