Un cordial saludo a la comunidad.
Hoy estoy aquí para abrir un espacio a la reflexión y, además, dejar plasmado mi más sincero apoyo al pueblo colombiano en este día tan devastador.
El terrible terremoto ocurrido hoy deja al mundo con un mal sabor, pero también con mucha preocupación, empatía y solidaridad. En lo personal, este suceso me deja con una profunda sensación de vulnerabilidad, haciéndome sentir muy pequeña ante la fuerza de la naturaleza.
Esa sensación de pequeñez es algo muy profundo que a veces en la psicología se conoce como Awe, ese estado de asombro y sobrecogimiento absoluto cuando nos enfrentamos a algo tan inmenso que nos supera por completo. Hoy, tristemente, ese sentimiento no nace de contemplar un paisaje hermoso, sino de mirar de frente la fragilidad de nuestra propia vida ante un planeta que ruge.
Nos pasamos los días corriendo, planeando el futuro y creyendo que tenemos el control absoluto de todo lo que nos rodea. Pero bastan unos pocos segundos de un temblor para recordarnos lo expuestos que estamos realmente. Es una sacudida que va más allá de lo físico; nos sacude el alma.
Sin embargo, creo que lo más importante de sentirnos pequeños ante algo tan grande es que, de inmediato, nuestro ego se apaga. En momentos así, nos olvidamos de las diferencias cotidianas, de los problemas insignificantes y de los planes individuales. Al hacernos pequeños, nos unimos más. Nos damos cuenta de que no somos islas y nace desde lo más profundo esa necesidad tan humana de abrazar, de ayudar y de ponernos en los zapatos del otro.
Ver la fragilidad de nuestra existencia hoy no nos debilita; al contrario, despierta la fuerza más pura que tenemos( la solidaridad colectiva). Nos recuerda que nos necesitamos mutuamente para sostenernos cuando la tierra tiembla y que el dolor de un hermano, en cualquier parte del mundo, también es nuestro dolor.
Mi corazón, mis pensamientos y mis oraciones siguen con cada hogar en Colombia. Deseo de todo corazón que encuentren refugio, paz y la fuerza necesaria para levantarse de este golpe tan duro. Mucha fuerza.
Observaciones: Pintura de Portada( El Monje junto al mar) de Carper David Friedric. Fuente Original Google Art Project en Wipipedia Commons. Licencia de Dominio Público.