Soy amante del silencio. Cada vez le tengo m谩s fobia al ruido. Cada vez lo siento m谩s molesto. Compresores de aires acondicionados que todos pasan desapercibidos, a m铆 me molestan. Ni hablar de las motos, o la gente que grita. Quiz谩s lo peor es la gente que contamina la naturaleza con su m煤sica. Sin embargo hoy el enfoque ser谩 diferente, porque el terremoto me mostr贸 algo en lo que no hab铆a pensado.
Vi algunos videos del terremoto, donde los rescatistas ped铆an silencio absoluto, para escuchar si hab铆a vida debajo de los escombros. En ese tumulto de gente, en ese caos donde reinaba la desesperaci贸n, lo m谩s importante fue el silencio.
Era algo contradictorio, parad贸jico o no s茅 c贸mo llamarlo; que en un lugar donde siempre hay fiesta, rumba, m煤sica, celebraci贸n, fuera tan necesario el silencio.
Lo ins贸lito es lo dif铆cil que era que la gente lo hiciera. Me record贸 cuando estoy en el sal贸n de clases y es imposible tener silencio por tres minutos seguidos. Los chicos, todo lo tienen que comentar, siempre tienen que hablar. As铆 era en la zona de desastres. Es algo cultural y nos ha tra铆do muchos problemas.
No soporto cuando la gente dice "es porque somos alegres". Confunden alegr铆a con traumas. Es el ruido que intenta tapar las frustraciones. Porque cuando necesitas externalizar la alegr铆a en todo momento, es porque quieres ocultar una herida.
Estos d铆as de salvar vidas, el silencio era protagonista. No hab铆a nada m谩s importante que 茅l. De hecho cuando la maldad estaba presente, lo hac铆a en forma ruidosa, dando 贸rdenes con gritos para mostrar poder.
El silencio tiene innumerables beneficios. La mayor铆a de la gente le huye, porque son adictos al ruido. Sin embargo hoy podemos tomar este ejemplo, como un beneficio m谩s inmediato, que act煤a en la urgencia. Es el silencio salvando vidas, porque deja paso al sonido esencial.