A todos nos han chalequeado alguna vez, los venezolanos jodemos demasiado. El primer lugar donde recibimos este tipo de trato es en donde menos “debería” darse, en nuestra propia familia; ya sea poniéndote un apodo o un diminutivo de tu nombre, por tu apariencia física, algo en particular en tu forma de ser, algo que te haya ocurrido o alguna metida de pata que hayas hecho, eso te marcará y podrías tener ese apodo el resto de tu vida al punto que ni tu familia recuerde cual es tu verdadero nombre.
¿Ya vas a empezar con tu broma otra vez?
En la escuela o en el trabajo es donde el chalequeo puede convertirse en algo negativo pues ya es un entorno menos familiar y son más las variantes que implican pero, algo que pienso que es determinante es nuestra actitud frente a ese “gesto” o acción de burla, porque si te lo tomas totalmente a pecho te vas a deprimir aunque la intención de la otra persona y lo que te haya dicho no sea para morirse y enterrarse en una cueva (“no llores marico, no seas pendejo” frases muy comunes que te dirán).
Por lo general el venezolano es guapetón, se hace el duro y dependiendo se su astucia, y la habilidad que haya desarrollado para reaccionar frente a la burla es determinante para que le afecte o no en gran medida, que es para mi lo más importante a la hora de enfrentar el chalequeo. Porque independientemente de si la otra persona se quiere burlar y hacerte daño con sus palabras, si tienes la chispa (eres pila) para responder adecuadamente podrías incluso voltear la tortilla y terminar dejando en pena al agresor, cual kung fu de palabras, así mismito.
Muchos venezolanos crecimos con programas de televisión como la "Radio Rochela" que tenia mucho de ese típico humor nacional.
El que se arrecha pierde
También es cierto que hay quienes no aguantan ni una bromita y por falta de madurez y sentido del humor, sintiéndose burlado y sin saber contestar termina reaccionando de manera violenta devolviendo con acciones lo que solo fueron palabras. Cabe mencionar también a los abusadores que para ellos todo es una broma que no respetan los límites pero que si les “devuelves la pelota” se ofenden y aunque ellos fueron los primeros en agredir no saben responder cuando les refutan.
No voy a negar que el llamado bullying (“abuso o acoso” en español) existe, casos que es muy fuerte el acoso, pero lo que veo es el exceso de sobre protección en otros casos que son los más comunes y típicos donde la persona se debe saber defender, primeramente con palabras y en último caso “te espero en la salida” o “esta culebra la mato aquí”. Por experiencia propia cuando se les ignora a ese tipo de personas el problema se termina disipando, regularmente son personas con algún déficit afectivo hacia ellos y buscan llamar la atención, si caes en su juego es cosa tuya.Aprendiendo con humor
Personalmente con mis sobrinos he experimentado que el chalequeo puede ser una forma de enseñarles a defenderse y hasta de reafirmar su autoestima más que llenarlo de halagos positivistas, algo así como los animales cuando están pequeños juegan a pelearse y eso va desarrollando las habilidades para luego defenderse de siendo adultos, así cuando en el mundo exterior alguien se mete con ellos ya saben defenderse, ya sea devolviendo les la pelota o ignorándolos, creo que lo llaman madurar a “golpes”, pero solamente que en el ambiente controlado del hogar saben que es broma aunque otros se lo pueden decir en serio, así van aprendiendo.