Si hay un sitio en Madrid que me transporta a mi infancia es Casa Labra. Este bar fundado en 1860 ha visto tomar el vermú a mis abuelos y tíos con mi madre cuando era pequeña, así como a mis padres y tíos conmigo y mi hermana acompañándoles.
En Casa Labra hacen un bacalao y unas croquetas que quitan el sentido, así que como no podía ser de otro modo allí que fuimos mi madre, mi hermana y yo en nuestro último viaje a Madrid.
Mientras tomábamos vermú y comíamos, recordamos nuestra infancia, como este bar ha sido uno de nuestros favoritos, y como no, recordamos a los que ya no están. Volvimos a saborear su riquísimo bacalao entre cerveza y vermú, también sus croquetas y pasamos un rato súper agradable.
Aproveché para sacar unas cuantas fotos porque el bar por dentro es precioso, se ve antiguo, con mucha madera noble, bonitas lámparas y una barra preciosa con muchas historias que contar. Los camareros lucen impecables, con sus chaquetillas blancas, al fin y al cabo estamos hablando de Casa Labra.
Estoy deseando volver, espero poder hacerlo pronto acompañada de mi marido y mis hijas, me encantaría que también ellos conocieran este trocito de Madrid al que mi familia materna y yo tanto adoramos.
Espero que os haya gustado el póst y si estáis por Madrid, ¡no dudéis en pasaros por Labra!