¡Hola, querida comunidad de Hive!
El 1ro de Mayo no es solo una fecha en el calendario; es el eco de una lucha histórica y el reconocimiento vivo a quienes, con sus manos, sostienen los cimientos del mundo. Desde el campo hasta la fragua, el trabajo es el motor que transforma la realidad y dignifica el espíritu humano.
Hoy quiero compartir con ustedes una Glosa, una estructura poética que me permite expandir un sentimiento de gratitud y justicia para rendir tributo a la entrega diaria de hombres y mujeres. A través de estos versos, celebro la esperanza que se fragua en cada taller y el reclamo de libertad que, como un grito en el viento, sigue recorriendo el mundo bajo un mismo y libre cielo.
HONOR A QUIEN TRABAJA: PRIMERO DE MAYO
Por: Ida Zaragoza
El sudor labra el destino,
la mano crea el sustento,
surge un grito en el viento
por un sendero genuino.
Bajo el sol de la jornada
se forja el mundo de hierro,
no hay rincón ni hay encierro
que no sienta la alborada.
Con la frente levantada
ante el rigor matutino,
el obrero es el artesano
de la patria que despierta;
mientras se abre cada puerta,
el sudor labra el destino.
Desde el campo hasta la fragua,
desde el muelle hasta el taller,
es el arte del hacer
lo que la esperanza fragua.
Como el cauce que busca el agua
con un eterno movimiento,
el esfuerzo es el cimiento
de la vida y su nobleza;
con orgullo y con destreza,
la mano crea el sustento.
Se escucha el eco en la historia
de aquel mayo en Chicago,
que entre el dolor y el amago
nos legó una gran victoria.
Se mantiene en la memoria
el reclamo del sediento,
que no calla su lamento
ni detiene su bandera;
con fuerza de primavera,
surge un grito en el viento.
No es solo el pan el anhelo
ni es solo el tiempo el deber,
es el derecho a crecer
bajo un mismo y libre cielo.
Que se siembre en este suelo
un respeto cristalino,
que el trabajo sea el signo
de justicia y libertad;
marchando en fraternidad,
por un sendero genuino.

Imagen tomada de la red