Estas son dos mentas, que quieren ser el Santa Claus de esta época, se adornan la cara, en un espejo que estaba en la sala.
No se irán en un trineo, ni siquiera tienen renos, por eso escogen un masmelo, que es suave y de olor fresco.
En la noche no olviden mirar al cielo, para que vean las Mentas Claus volando sobre un masmelo, los dulces no necesitan llevar regalos, con su presencia generan sonrisas en cualquier lado.
Y es que en Navidad,
todo es posible.
Créditos Margarita Palomino