El topo estrellado está aprendiendo a bailar,
contonea sus tentáculos de aquí para allá.
Baila solo, vergüenza no le da,
y a veces la escoba de pareja servirá.
Para quienes no lo saben,
el topo estrellado tiene un poder grande,
cuando contonea sus tentáculos,
sale el sol o la luna, según el lado para el que vayan sus pasos.
Sol, luna,
sol, luna,
sol, luna se cansan de ir y venir y se quedan juntas en una tarde gris.
Pero el sol se cae,
deja en el pavimento un hueco grande,
a la luna le encanta
y se lanza por ahí para ver qué pasa.
Y como en cuentos de ficción, ella aparece de nuevo en el cielo sin preocupación, un hueco hacia el cielo se abrió, desde la tierra cuando el sol cayó.