Este es un dinosaurio, que decidió bañarse en la lavadora, es que era perezoso y no le gustaba restregarse solo. En la lavadora giro y giro, tras media hora paró, casi seco salió, de todas formas, fue por el secador.
El viento lo empujó muy fuerte, tan fuerte que voló y no volvió a verse, pobre dinosaurio donde andará, espero traiga souvenirs al regresar.
Varios meses pasaron y regreso, al parecer una botella lo capturó, esta reía por su hazaña, mientras el dinosaurio adentro esperaba. El fuego que es amigo, habla con la botella y liberan al dinosaurio colorido, la libertad extrañaba, que bueno que regresó donde podía encontrarla.
El dinosaurio quizá vuelva a bañarse en la lavadora, el fuego, se apagará por algunas horas, la botella se pegará de graciosa forma y colorín colorado, se terminó esta historia.
Créditos Margarita Palomino