El hilo negro quiere tomar el sol,
se encuentra cansado del frío de hoy,
sus grandes ojos asoma con precaución,
no quiere ser visto por las telas de color.
Pero, ahí están ellas,
totalmente despiertas,
les lee un cuento,
para que duerman placentero.
Entonces, sale de la caja,
busca gafas para que el sol daño no haga,
pero, de su tamaño no halla,
por eso dibuja unas de forma agraciada.
Ahora, bajo el sol descansa,
un hilo negro se abriga en la ventana,
quizá no regrese a su caja
y deban buscarlo, cuando quieran coser con su fibras largas.
Fin
Créditos Margarita Palomino
Fotografías tomadas con un celular HUAWEI Mate 20 en Pasto, Colombia.