Gusano feo,
con pelusas en el cuerpo,
caminas tieso,
¿estarás enfermo?
Con un palo,
intentó ahuyentarlo,
él no se va de este lado,
pareciera que espera algo.
Le regalo una roja cabeza
y la lanza sin clemencia,
busco una dorada
esa le gusta, se siente mágica.
Sigue caminando raro,
pero su rastro ha cambiado,
ahora camina enrollado
y dibuja un corazón dorado.
Todos los seres merecen amor,
el gusano con el dorado lo encontró,
así es como termino hoy,
con un corazón de brillante color.
Créditos Margarita Palomino