Antes de que me pasara esto, yo pensaba que la gente depresiva era rara y que la depresión era una estupidez, pero me equivoque…
Unas semanas después de mí graduación de bachiller, me la pasaba pensando mucho sobre mi futuro y objetivo en la vida, metas y cosas así, No tenía nada claro.
En el transcurso de los días no sabía qué hacer con mi vida, me sentía inútil, por mi edad al graduarme era difícil conseguir un trabajo, no podía salir con mis amigos porque ellos ya tenían sus propias vidas, y no podían perder el tiempo conmigo. Los días se volvían semanas y luego meses, mi mente entro en un estado de depresión existencial, y me la pasaba día y noche pensando en que haría ahora, a pesar de estar rodeado de mi familia me sentía solo.. Sentía que mi vida era como una película de terror y yo me veía desde arriba, en el día inundaba mi mente de ideas y cosas por hacer, para distraerme y no pensar en lo inútil que era.
Pero por la noche era diferente...
Para alguien como yo, que jamás se había sentido así, era difícil sobrellevarlo, ni si quiera me sentía con ganas de tocar guitarra (y eso lo hacía yo a diario) lo único que me animaba era chatear con mis amigos, pero el Internet estaba horrible y casi nunca funcionaba.
De noche intentaba salir por ahí a caminar y hablar con los vecinos, porque estar encerrado en mi casa era la perdición para mí, aunque intentaba distraerme jugando video-juegos o viendo videos de lo que sea, no podía dejar de tener este sentimiento extraño que me recorría por todo el cuerpo.
En mi cuarto se había quemado el bombillo y el televisor no servía, lo único que me quedaba era la computadora, y como mi Internet no servía tampoco, duraba horas sin nada que hacer, eran las horas más largas de mi vida. Acostado en mí cama mirando hacia el techo, sentía que en el techo había un agujero negro que ahí salían manos blancas, que me intentaban llevar hacia lo más profundo de la obscuridad. Pensaba que moriría en cualquier momento, pensaba que sería mejor para todos que yo me fuese, así no sería más un estorbo para mi familia, un parásito…
Con el pasar del tiempo, fui reprimiendo esa sensación que me recorría el cuerpo. Para mi es imposible sacármela del todo. Cada vez que se me va el Internet me entra esa sensación en la barriga..
A día de hoy me da terror el solo pensar en caer de nuevo en depresión.