Retrotrae al pasado, una mezcla, todos juntos, la familia, de nuevo centralizada, bajo el mando del padre y la inquietud de la madre, pero yo, soy mi yo de ahora, pero esto si alguna vez hubiese pasado, hubiese sido al menos veinticinco años en el pasado, por lo menos.
Traslado de casa, por motivo indeterminado, a los asperones, o algún sitio marginal, bloque de muchas plantas, sin ascensor, mucha mucha gente viviendo, esta claro, me rememora a un sitio muy alejado en mi mente, a prácticamente mi infancia, escaleras, gente desfavorecida, casas humildes, ahora yo estaba con junto a toda mi familia en ella.
No se cuantas veces, ha estado esto en mi mente, desde mi infancia, los flashes en la visita a casa de familiares, fundamentalmente abuelos, me daba por pensar, como sería su vida, fuera del momento siempre alegre de la visita, me inquietaba de pequeño como era. Me refiero, de más pequeño, entendía que era el centro de su estancia, pero luego con los años, descubres, que tienen una vida, con sus problemas, y sus inquietudes, la primera ventana de esto, cuando los ves ingresado en una habitación de hospital, que no es más que la antesala, de la posterior muerte.
Pero no me quiero desviar del sueño, era como un paso que dábamos por precaución, yo iba con mi ordenador y pensaba, bueno, a las malas, puedo seguir llevando los clientes, pero, no sé, era como consciente que era raro, de nuevo otra vez, todos juntos, bajo un techo y con las decisiones fundamentales, lejos de tu mando, dependes del padre, de la madre, no me gustó la sensación de pérdida de poder, de pérdida de control.
Todo era muy bullicioso, no se si mi vida anterior, ha sido realmente así, quitando el periodo de la tienda, siempre ha sido un entorno controlable, de no tanta gente, no sé, me asfixiaba la falta de espacio, de tiempo físico para mis "cosas de rata" En la puerta, reunión con Vicente, Gonzalo, gente que llevo tiempo sin ver, y sinceramente, no me apetece en absoluto volver a verlos.
Hablando de seguros, de proteger, caigo en la cuenta, vivo en una zona muy depauperada, casi chabolista(por muy circunstancial que sea) y mi portatil, me hacen ver, corre peligro, un sudor frío por la espalda, ni siquiera sé donde está, abandono el corrillo y voy a buscarlo a un armario que hace al menos cuarenta años que no existe, cuarenta años que ahora tengo y de más.
Mi ordenador, no estaba donde pensaba, estaba en otra caja, embalado, envuelto en una manta eléctrica, mi madre no habla, es puro gesto y solo transmite angustia. Yo soy el yo de ahora vuelto a ese pasado, que no existe, ni existió, pero no se, se produce el chispazo y decido tomarme la venganza por mi cuenta.
De repente, tengo un cuchillo en la mano, y rajo a un patriarca gitano, es como meterse abrir un pollo, bueno mas bien atravesar la parte fresca del tocino. Hay mucha gente, todos son familia, y pretenden ser familia mía, no me atacan, sólo me reprochan. Voy expandiendo la muerte, hasta que me noto cansado de tanta sangre, el hedor es insoportable. Es el momento, le digo a mi padre, de volver a recuperar, lo que es nuestro.