Y me perdí de nuevo en canciones inverosímiles,
en la eterna vulnerabilidad de las ilusiones,
puede que me arrastre la vida sin contemplaciones
puede que no pise bien en este camino plagado de escorpiones.
Y es que empezar de nuevo es un constante peregrinar,
por la vida que comienza cada día cuando el sol sale a aventurar,
y nadie sabe que será, ni que habrá, ni dónde estará
pero no importa siempre se puede volver a comenzar.
Y me prometí no volver a escribir lamentos,
y no volver a intentar escribir,
pero es más fácil morirse en un intento
que intentar no hacer nada hasta morir.
Las canciones hacen compañía,
cuando la soledad se ha ido.
Y la escritura es pan y alegría,
cuando quiere regresar el mendigo,
entonces espera en el portal la apatía
temiendo que el amor se vaya por dónde ha venido.