¡¡Hola mis patocornios espaciales!!
No lograré nada tratando de buscar ayuda; no hay nada allí. Camino en línea recta con mucho cuidado de no tropezar por el frio metal de las rejas plateadas, mis pasos se sienten pesados y lo que es aún más extraño, los sonidos parecen estar aumentados en un decibel que retumba en mis oídos, cada paso, cada frote de piel y metal, cada respiración, cada palpitación del corazón, cada gota de sangre circulando por mis venas es captada por mis tímpanos, trato fuertemente de no entrar en pánico otra vez.
El trabajo se hace mucho más difícil cuando empiezo a sentir que algo está detrás de mi copiando mis pasos, tratando de ocultarlos con los míos, pero ya tiene toda mi atención. Sé que no quiere ser visto, quiere seguir escondido, no quiere que descubra que está ahí; lágrimas bajan por mis mejillas mientras yo trato de no voltear, comienzo a temblar y mis pasos se hacen más descuidados, tengo miedo de caerme y que aquella cosa logre tenerme a su merced, mi pasos se vuelven pesados gradualmente hasta el punto en que mi pie izquierdo queda inmóvil, y yo me paralizo, trato de no gritar, suelto unos gemidos creados por la confusión, el frio que me invade es infernal, bajo mi cabeza lentamente para ver que mi tobillo está siendo sujetado por una especie de Brea pegajosa y viscosa que está sujeta a una rejilla, mis lágrimas la mojan, gimo mientras intento quitar la brea con mi manos pero no funciona , lo empeora y me llena las manos hasta la muñeca, mis latidos aumentan .
Aquella cosa de detrás suelta sonidos asquerosos y yo no puedo evitar voltear.
Tiro de mi pierna izquierda para soltarme y corro con todas mis fuerzas escapando de la brea obscura, esta me sigue el paso, los sonidos provocados por la brea negra llenando el espacio persiguiendome eran dignos de una tortura infernal y yo sin la destreza para escapar me resbalo y caigo sin fuerzas al suelo.
La mancha del techo toma el espacio por completo y el brillo gris leve que provenía del techo pasó a ser negro, la brea brilló de un color verde intenso y se dejo a caer llenando todo el pasillo de brea negra inundandome, que lentamente se desbordaba por las rejillas.
El espacio se libera en gran parte de la brea pero lo poco que queda de ella en vez de fluir por los orificios se vuelve más densa... Se nota un movimiento en la sustancia viscosa, algo se está retorciendo debajo de ella, un brillo color verde llena una parte que es empujada desde adentro, de ahí salgo yo transformada en un ser inhumano, condenada a caminar por este pasillo del infierno por siempre.
Bueno, Si te gusto compártelo o dale me gusta eso es todo por hoy
mis !!patocornios espaciales¡¡ bye bye