Esta es la historia de dos chicos, dos chicos que han vivido enamorados, dos chicos que se conocen de toda la vida… Dos chicos que a pesar de sus distanciamientos, al final tuvieron un final feliz.
Acompáñame a leer esta hermosa historia…
Ella es Margelis, una chica de – años de edad, una chica animada, linda y de muy buenos sentimientos. Ha estudiado alrededor de 9 años en la misma institución que el amor de su vida, el chico que le roba el aliento (Pero estamos hablando del pasado, en ese entonces ella no sabía que Leandro se convertiría en todo aquello). Empezaron a hablar en sexto grado de primaria, ella se empezó a acercar y a hablarle, desde ese entonces agarraron una confianza inquebrantable y una amistad tan fuerte como el diamante.
Técnicamente eran los mejores amigos, la muchacha lo ayudaba con sus novias y aquello volvía más fuerte su lazo. Pero, no todo era amistad, púes en cuarto año de secundaria, Margelis empezó a sentir algo por Leandro, quien era novio de una de las compañeras de clase de la chica, por lo cual decidió tragarse sus sentimientos y actuar normal. Ella sufrió en silencio, aguantando los celos y las ganas de robarse al novio, como lo hacían en las novelas.
Se alejaron.
Algo ocurrió en la familia del chico y Marge estuvo decidida a acompañarlo a un rato, dejó a un lado la distancia y pensó en ayudarle.
Entonces, de un día a otro, aquél obstáculo que no dejaba a nuestra heroína avanzar, se derrumbó, dejándole el camino libre a su meta. Ella por fin podría confesarse; grande fue la sorpresa cuando se enteró que correspondían a sus sentimientos desde hace muchísimo tiempo, pero que había también cierto miedo por arruinar aquella hermosa amistad que habían construido con el tiempo.
Desde ahí, recuperaron nuevamente la confianza, bromeando, pasando los días juntos… Pero como no todo es color rosa, nuevamente volvieron a distanciarse. ¿La razón? Una malinterpretación de parte del muchacho, solo porque Marge le comentó que le había escrito un chico.
Ahora que escribo esto, pienso, ¡ESTÚPIDOS, LAS COSAS SE HABLAN ANTES! Si así hubiese sido, no habría peleas y ya.
Él tuvo otra novia y eso ocasionó más problemas en su ya quebrantada amistad.
Los problemas volvieron a aparecer y probablemente querían quedarse…
El tiempo pasó y las peleas empeoraban, hasta que por fin decidieron resolver sus diferencias.
Leandro le explico que se alejó de ella porque pensó que Margelis quería algo con el otro chico, desde allí se aclaró todo y volvieron a ser amigos, aun tragando esos sentimientos ocultos. Pues nuestro protagonista, estaba en una relación.
Alrededor de unos meses después, el muchacho se llenó de valor y le dijo:
“Quiero intentar algo contigo, y ya di el primer paso, desde hace semanas no tengo novia. ¿Qué tal?”
Como era de esperarse, la linda chica se emocionó mucho y pues ya estaba enamorada de todo él. Volvieron a hablar otra vez, se presentaron antes sus familias (Aunque aún no eran novios) y empezaron a salir.
En la graduación de bachiller, Leandro esperó que todo el mundo saliera de la misa y llamó a Margelis, preguntándole si quería compartir su vida con él, entregándole una pulsera como sello de sus palabras.
Ella estaba paralizada, por lo cual simplemente sonrió y lo abrazó fuertemente, afirmando con esta acción y aceptando estar junto a él todo el tiempo posible.
Cuando nuestra heroína llegó a casa, recibió un mensaje. “¿Ese abrazo fue un sí o qué?” Y ella respondió que obviamente era un sí. Desde ese momento, han estado juntos, no han tenido discusiones como antes y nunca han tenido nuevamente una separación, se convirtieron en una pareja hermosa y estable. Púes, ahora son mejores amigos y se tienen una muy buena comunicación.
ESTE ESCRITO ME PERTENECE, NO SE ACEPTA NINGÚN TIPO DE ADAPTACIÓN O PLAGIO.