En la universidad Lucia solía tener muchos amigos muy divertidos, confidentes, compañeros de estudios, con los que compartía habitación, los problemas y vivió también un sin fin de experiencia. Todo bastante común porque la vida universitaria está llena de muchas cosas, además de estudiar, momentos que nunca se olvidan como los amores o desamores y hoy sintió una gran melancolía por esos días, porque particularmente recordó a Ignacio.
La época en la que en efecto puedes encontrar a los mejores amigos, la fijación por alguien especial o el amor también suelen aparecer; correspondido o no vale la pena recordar cuando fue tan significativo. Después de muchos años en un hermoso atardecer en la orilla de la playa Lucia en compañía de su mejor amiga hablo de aquellos días y se refería en todo momento a un hombre arrogante. Pero realmente muy guapo, interesante, imponente y que en definitiva la hizo suspirar.
Se trataba de Ignacio quien la impresiono los primeros días del semestre cuando llego con una maleta y se dirigía a su dormitorio; él no la vio tan solo le paso por el frente y ella paralizada no pronuncio palabras. Avanzaron los días y coincidieron en un par de clases, él cada día más guapo, pero no había tenido la oportunidad de cruzar palabras, aunado a que era muy arrogante, no se molestaba en saludar o dirigir la palabra a nadie.
Ella en distintas oportunidades lo saludo y apenas le respondía, intento trucos como pedirle un libro, decirle que había algo de la clase que no entendía muy bien; en sí le intentaba sacar una conversación y no era posible. A la vista era muy atractivo, difícil de ignorar, pero para Lucia ya eran suficientes intentos y decidió mirar a otro lado.
Un día coincidieron en la biblioteca, en mesas separadas fueron los últimos en quedarse; se hizo muy tarde de noche y continuaban cada uno en sus estudios metidos en los libros; hasta que él pronunció en voz alta que tenía mucha hambre y ella respondió que lo único que le quedaba en su bolso era dos mangos, lo acepto y cada uno se comió un mango, pero como ya ella había perdido el encanto por él no sé mostró interesada y lo trato como a un estudiante más de la universidad.
Tampoco le intereso saber por qué él era tan misterioso y solitario, aunque era evidente su belleza con el tiempo lo ignoro tanto que no lo vio más.
Invito a participar a: @nathy33,
@yancar para que escriban su historia en el concurso Cuéntame una historia - 11 de diciembre de 2023