Tener una pasión en esta vida es una de las cosas más bonitas que puedan existir. Simplemente te mueven hacia adelante y te ayudar a sobrellevar las dificultades de la vida. Sobre todo en los momento en los que parece no haber salida ahí están las pasiones dándote la fuerza para seguir adelante. Ese es el caso de Nala. Ella es una chica muy carismática y agradable. Se lleva bien con todos y es muy talentosa en lo que hace, ella toca el arpa y esa es su pasión. Ella ha pasado por muchas dificultades a lo largo de toda su vida, algunas muy difíciles pero como decía antes esta pación que ella siente por la música y por el instrumento son las que la han movido a seguir adelante pese.
El arte de tocar el arpa no nació con ella todo comienza gracias a algunas experiencias que vivió de niña. Verán su madre murió siendo muy pequeña y su padre la abandonó poco después de nacer, así que vino prácticamente al mundo si padres. Esta fue la primera piedra que tuvo que soportar sobre sus hombros desde su infancia. Ella quedó al cuidado de su abuela.
Su abuela la cuidó con mucho cariño desde pequeñita y hizo de su padre y madre a la vez. Ellas 2 eran inseparables, lo cierto es que llegaron a tener una conexión muy bonita juntas. La abuela de Nala tocaba el arpa en aquél entonces, era una arpista muy reconocida en aquel entonces. Ella era parte de una orquesta sinfónica. Ellas 2 viajaban mucho juntas a muchas partes de su país. Al pertenecer a una orquesta su abuela debía estar viajando constantemente porque se necesitaban hacer presentaciones en diferentes teatros. Además incluso Nala y ella legaron a viajar al extranjero para dar una presentación internacional.
Entre viaje y viaje Nala que aún era muy pequeña fue interesándose cada vez más por el instrumento que tocaba su abuela. Llegó a sentir pasión por el. Su abuela no tardó en notarlo así que de vez en cuando le daba clases. Pero lamentablemente esto no iba a durar durante mucho tiempo. Su abuela se enfermó gravemente de tuberculosis así que tuvieron que regresar para la casa de ella. Nala tuvo que separarse de ella para no contagiarse y se hospedó en casa de unos primos. Así que las clases se interrumpieron. Tristemente unos días más tarde la abuela murió. Sus hijos heredaron sus bienes y Nala quedó a cargo del gobierno. Pero uno de los hijos de la ya fallecida abuela le regaló el arpa que ella solía tocar en sus grandes conciertos.
Ella guardó este preciado regalo como lo más grande y querido que tenía, porque era un recuerdo de todo su pasado y de los comentos bonitos que vivieron juntas. Años después cuando pudo independizarse y irse vivir sola decidió que no renunciaría a su pasión. Aunque encontró algunas dificultades por el camino para poder continuar con ella. Primero tuvo que buscar un trabajo que le permitiera pagar la renta. Encontró uno que consistía en lavar ropa en una lavandería de adultos mayores.
Cada día cuando llegaba a casa practicaba un poco y aprendía conceptos básicos del arpa en internet. Obviamente no tenía el dinero para pagar el ingreso en una escuela de música que le permitiera aprender más rápido y sobre todo mejorar su técnica. Ella estaba prácticamente sola porque no tenia a nadie que le ayudara a pagar. Pasó varios años de su adolescencia trabajando en la lavandería y a la vez esforzándose por aprender a tocar. Ella llegó a tocar muy bien y de hecho casi parecía que había tenido estudios porque tenía mucho talento.
Pero pese a tener una buena habilidad y talento no lo explotaba ni le sacaba dinero. Su trabajo en la lavandería 6 días a la semana le quitaba mucho tiempo dejándola casi sin tiempo para buscar otras opciones. La verdad es que nada ya se estaba hartando un poco de aquel modo de vida que llevaba. No estaba siguiendo su pasión, no tenía suficiente dinero ni para vivir con la básico y para colmo sentía un pesar por no seguir la memoria de su abuela y de lo que le había enseñado de seguir sus objetivos. Ella entonces supo que tenía que cambiar la situación y trabajar en post de buscar su sueño que es trabajar en una gran orquesta como su abuela.
Entonces decidió tomar cartas en el asunto y por fin tomar acción. Verán ella esperó al día libre, el único que tenía a la semana. Y decidió llenarse valor y sacar el arpa en publico. Se fue para una plaza concurrida. Su idea inicial era tocar de forma callejera para poder compartir con los demás su talento y quizás ganar algo de dinero en el proceso. Vaya sorpresa se iba a llevar. Verán cuando ella llegó a la plaza y empezó a tocar enseguida la gente se reunió a su orilla. No era habitual que alguien tocara el arpa. Ella lo hizo con tanto talento que a la gente le maravilló, pensaban que era una arpista famosa disfraza de gente común, pero no era solo Nala compartiendo lo que sabía.
Enseguida muchos de ellos comenzaron a darle algunas propinas por su buena actuación y al final del día cuando ella terminó de tocar se llevó la sorpresa. Había ganado más en ese día que todo lo que ganaba en un mes trabajando en la lavandería. Ella ahí mismo supo que el universo le estaba hablando y diciendo que se dedicara a su pasión y así lo hizo. Al otro día pidió la renuncia en la lavandería y se dedicó por completo a este trabajo de música callejera.
Ella disfrutaba muchos de sus actuaciones y de verdad se sentía realizada. Pasó varios años trabajando como músico ambulante y llegó a ser muy reconocida en su localidad y en aéreas aledañas. La gente se impresionaba con ella. Con el tiempo fue invitada a grandes conciertos. Era como un sueño echo realidad. Pero todo esto sucedió porque ella no se rindió y buscó el su pasión. Es cierto que tuvo grandes traspiés en su vida y tuvo un inicio difícil pero su pasión llenó el vació. Ahora a ella le espera un gran futuro por delante y muchos éxitos. No tengas miedo a cambiar como ella. Sigue tus objetivos.