Como caminante de la lujuria y la pasión
pasos en la vida yo doy,
sin medir error ni prestar atención
ocultando la razón de mi acción.
Entre sus brazos me deje seducir
con sus besos deje envenenar mi paladar
sus caricias un tormento a la piel
hasta el extasis hemos de llegar.
Pensamientos, rencores y decepciones
entre mi ducha yo halle
intentando frotar mi piel
que tu presencia física ha manchado.
Seguí caminando como si no hubiera ayer
pensando que tu no podías otra vez
adueñarte de mi voluntad y poder
para provecharte como antiel.
Cai en un bucle sin fin
pues se volvió algo exquisito
ya era yo quien te seducía
era yo quien ya no te abandonaría.