Vaya semana difícil la que tuve, gracias a Dios es viernes… Hoy me echaré el día, al fin y al cabo aun me quedan dos semanas para entregar el reporte a los necios de la constructora, voy a tomármelo con calma. Ojala que a mi jefa no se le ocurra ponerse creativa y pida algo más o quiera acelerar la producción solo por manía. Ha estado murmurando por los pasillos de la oficina, como si algo realmente le preocupara o le molestara, la última vez que la vi así despidió a Leticia y Arturo por enterarse de su romance… claro, esos dos se pasaban, ¿no podían esperar a que terminara el día de e irse a un moletilo? En esta ciudad no son tan caros y nosotros ganamos bien… Bueno, ellos ya no tanto. A Leti trabajando en la zapatería no creo que le vaya tan bien, y el otro vendiendo sus cosas mientras consigue trabajo. Debieron pensarlo mejor.
Victoria se empeña en ponerle frenos dentales a la niña ¡que absurdo! Con razón mi mamá me dijo que estaba loca y ya lo notaría. Por favor son solo dos o tres dientes torcidos, nada grave. Además tiene solo 10 años y según me dijeron eso duele, no voy a ponerla a pasar por eso, tengo en dinero pero no se lo voy a dar para semejante estupidez.
Pff es Manuel ¿Qué querrá? Le voy a atender el teléfono simulando que estoy enfermo. Ojala que los de la mesa de al lado no hagan mucho ruido… No, mejor me voy a atender al baño.
-…Si, dile por favor que tengo temblor en el cuerpo por la fiebre y mucha tos. Gracias, viejo nos vemos el Lunes, feliz fin de semana.
Si no atendía iba a ser peor, continuaría llamando. No se le escuchaba la voz muy amistosa que digamos, tal vez siente celos de no poder un fin de semana largo como el mío...
¡Vaya relámpago! Pasare la tormenta aquí tomando otro café.
Lindo día, tarde, o noche, Yoko.