Todos hablan de aprender en las escuelas, en las universidades, formarse, hacerse profesional, y no digo que esto sea erróneo, claro que no, pero el gran problema se presenta en el hecho de que no se trata sólo de adquirir conocimiento, sino aprender a utilizarlo y más allá aún, aprender a convivir independientemente de la cantidad de títulos que alguien tenga o del conocimiento que se tenga, ya que la socialización no sólo se basa en lo académico, sino que va mucho más allá.
Los niños, independientemente de su clase social, color de piel, y demás características de los otros niños, y que son las que el adulto utiliza para mantener distancia muchas veces, suelen socializar sin más ni menos, sólo se centran en pasar el tiempo bien, en jugar de manera amable y agradable, donde el momento se haga ameno, incluso sin pensar en eso, no veremos a ningún niño diciendo en una fiesta "voy a socializar para ser ameno el momento", no, sólo lo hacen y ya.
A veces el hecho de que nos complicamos como adultos, pensando mil cosas de los demás, juzgando, pensando que nos van a juzgar también, en que si estaremos o no a la altura de la situación, es lo que nos limita mucho a tener sanas y duraderas relaciones con los demás. Esto es algo en lo que deberíamos pensar on miras a mejorar. Y no contaminar a los niños con nuestros pensamientos limitantes. Mucho he podido ver a niños que se limitan a relacionar se con otros porque sencillamente sus padres le dicen que no, no porque sean malas influencias sino porque tienen un color de piel distinto, por ejemplo, o una religión diferente.
Noe gusta hablar de religiones, porque siempre puede llevar a discusiones sin sentido, pero esto particularmente a lo largo de la historia a sido motivo de muchas diferencias, desigualdades, que en vez de unir a desunido a los hombres y mujeres del mundo, cada quien pretendiendo tener su verdad absoluta y no aceptando a los demás.
Sólo digo que los niños no se complican en el hecho de relacionarse con los demás, sólo viven el momento, sin tantas pautas sociales que al final lo que persiguen es dividir, y de esa manera nadie gana, por el contrario, todos perdemos. Pienso que ver como interactúan los niños con los demás, desde la sinceridad, podría ensañarnos mucho más de lo que esperamos.