¡Hola, Steemians! He decidido que mi primer post sobre una serie o película fuese una opinión sobre la mejor ficción que haya visto en la televisión y, en mi opinión, la mejor que jamás se haya creado.
Pocas cosas he disfrutado tanto en una pantalla como las cinco temporadas de Breaking Bad. Durante los cinco años que duró disfruté de esta impresionante historia que nos regaló Vince Gilligan, porque eso debemos considerarlo: un regalo; un antes y un después, una nueva etapa en la televisión donde las comparaciones serán inevitables y siempre veremos atrás cuando llegue un nuevo proyecto que siquiera asome intenciones de ser parte de su legado.
Breaking Bad terminó en 2013 y la obra maestra de Vince Gilligan cuya historia vimos desarrollarse a través de cinco años y cinco espectaculares y tensas temporadas, ha llegado a su fin. Esta es una oda a la mejor serie en la historia de la televisión.
La cosa con Breaking Bad es que la serie no fue estática. Breaking Bad es evolución absoluta, es cambio, en todo aspecto. Es la unión de varias historias alrededor de una sola para luego de cinco temporadas llegar a un final único, un todo, no quedan cabos sueltos, no queda ningún "¿y qué fue lo que pasó con...?" ni nada por el estilo. Breaking Bad en su último episodio, llegó a su clímax, su Grand Finale, y no quedó otra opción más que pararse y aplaudir.
Y por eso es que Breaking Bad es la mejor serie de la historia de la televisión. Para muchos hasta ahora ese título lo llevaba The Sopranos, que también es una obra de arte y que hizo a muchos aplaudir y sufrir, porque siempre sufrimos cuando se acaba una historia que nos gusta, que nos ha atrapado, y a diferencia de una película, las series de televisión duran años, por lo que uno se apega más a esta historia, y la sufre más que casi ninguna otra en el mundo del entretenimiento.
La gran diferencia con los grandes hasta ahora es eso, la evolución de Breaking Bad, la evolución de sus personajes. Y claro, los detalles; esos malditos detalles de los que no te percatas sino hasta la tercera vez que presencias esa escena épica porque te dejó con la boca abierta y sentías la necesidad de repetirla una y otra vez, como la escena final del episodio titulado Ozymandias, a dos capítulos de finalizar por siempre la serie, capitulo que sigue siendo considerado por muchos como los mejores 47 minutos en la historia de la pantalla chica.
Walter White, personaje interpretado por el gran Bryan Cranston, es un antes y después en la televisión, ya que nunca antes se había visto como un hombre de familia, bueno, amigable y hasta inocente, se convierte en un monstruo bajo el nombre de Heisenberg. La evolución de Walter White a Heisenberg es uno de los dos aspectos más impactantes de la serie. Ninguna otra había hecho algo similar. Y no, no podría olvidarme del grandioso papel de Aaron Paul como Jesse Pinkman, quien también evolucionó... a su manera.
Recuerda mi nombre.
Podría extenderme demasiadas horas escribiendo y describiendo todo lo que me hizo sentir no solo el último episodio, ni la última temporada de Breaking Bad, sino toda la serie. Confieso que al inicio, cuando vi sus primeros dos episodios, no me sentí para nada atrapado por ella. Me parecía tan deprimente la vida de un hombre de pocos recursos al que no dejaban de sucederle cosas, una más mala que la otra (hijo con problemas, hija no deseada en camino, cáncer de pulmón terminal sin haber fumado nunca en su vida, y nada de dinero) que sencillamente no valía la pena verla. Solo mi curiosidad (y varios amigos) me hicieron retomar desde el tercer episodio de la primera temporada, y nunca me pude detener.
Breaking Bad fue de esas series que lo cambian todo. Que hacen que veamos a las demás con malos ojos, incluso cuando antes las idolatrábamos. Gilligan creó una obra maestra que desde el primer episodio al último nos relató algo increíble. Su final fue completamente digno, y vaya que se extraña.
Sé que Breaking Bad pasó a la historia como una de las mejores series de televisión jamás creadas, pero merece más, merece ser la mejor, y los que la hemos vivido sabemos que es así.
Los que vivimos Breaking Bad siempre extrañaremos a Walter, a Heisenberg y sobretodo te extrañaremos... Bitch.