Sella con tu credo la cruz de mis desvelos,
pues fiel esperan en el zaguán de mis insomnios
por “un te quiero"...
En el oráculo de reminiscencia se agolpan,
y van en mudo éxodo al mar profundo,
a escuchar en voz de las caracolas un argumento
profeso del desértico paraje que dejaste aquí en mi boca...
Inútil esperanza de un oasis...
Derechos de autor reservado.