…Y si algún día fui amada,
por incognoscible razón
olvide en el lecho tibio
mil desiertos de ausencias
llenándome de tu presencia.
Y así volcaste como ánfora sagrada
un riachuelo de constante susurro
en el crisol de mi leve desnudez.
Y me volví sorda
a las pisadas en mi derredor.
Solo contaba el temblor
de grana de tus labios,
y el caudal de lluvia en mi ventana…
Y así prófugos de la mar ausente
te fuiste adueñando de mis lunas,
y su cara oculta
a punta de besos la iluminamos
de diminutas luciérnagas.
Y en ese olvido te fui descubriendo
en la redondez de la yema de tus dedos
caminándome la espalda,
en tu risa volviéndose música
en la oquedad de mi boca.
Y un descorche en oleaje de vinos
madurados en el tiempo,
nos inundó la vida, nos regocijo el alma...
En este cabalgar de cuerpos
ese día cuando fui amada…
@jeadeg / Carmen Guzmán C.
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