Canción chirriante de la noche.
El blanco ruido,
que mece mi descanso
de pronto ha enmudecido.
La voz metálica y antigua,
vibrante, omnipresente;
no canta en esta noche,
ha muerto de repente.
Canción distinta de la noche.
Un eco de lechuza,
platónica luciérnaga,
chicharra que estridula.
Un algo misterioso,
húmedas hojas de escondite;
un ronco príncipe arrogante
de una princesa que no existe.
Canción crujiente de la noche.
Aleros del tejado
cediendo bajo el peso
de las gatunas huestes.
La noche y sus misterios,
sus sombras, sus delirios;
sus brujas y sus duendes,
mi insomnio y su martirio.
Imágenes de mi autoría, tomadas con teléfono Redmi 9a, editadas en Snapseed.