Cada vez que libro un sábado me voy a buscar ofertas y alimentos saludables. Este sábado salimos en familia a la feria de la ciudad para encontrar productos frescos y aprovechar los descuentos.
Un canasto lleno: frutas, mucho verde y otros colores saludables. Pero justo cuando ya nos íbamos el vendedor nos regaló unas fresas o frutillas como las llaman acá. Ya no estaban lindas pero para hacer mermelada eran buena opción.
Camino a casa decidimos que la mermelada no era la mejor opción ya que estamos reduciendo el consumo de harinas y azúcar, pero no crean que las íbamos a desperdiciar.
Mamá limpio las frutas separando las partes que no estaban en buen estado y las lavó con un poco de agua y vinagre. Una vez limpias a la licuadora con un par de yogures descremados (y sin azúcar) y nos hicimos una merengada que terminó convertida en ricos helados 🤩
Un sábado lindo y productivo de clima agradable y en el que comimos delicioso.