¿Dulce o truco?
¿Truco o trato?
Ya pasó el halloween o día de brujas y se acabó la fiesta de disfraces, pero nos quedó el desfile fotográfico en las redes para rememorar el evento. No sé desde dónde me lees, pero cuéntame si formaste parte del evento.
No me gusta asustar ni que me asusten así que la única vez que me disfracé para la ocasión fue de bruja buena, de las lindas, nada de dientes chuecos y verrugas; de las que no comen niños ni conjuran maldiciones.
No sé muy bien que busca esta tradición, pero no apruebo ver a los niños disfrazados de personajes sangrientos, sobre todo si son niños pequeños. Disfrazarse y pedir dulces, estoy bien con eso, pero que un niño pequeño vaya con un disfraz que emula estar cubierto de sangre y con las tripas de fuera... La verdad no me parece bien.
No recuerdo que en Venezuela (al menos en Cumaná) celebrarán dicho evento, salvo por fiestas privadas que aprovechaban la temática o algunas urbanizaciones cerradas que decoraban y organizaban un circuito para que los niños pudieran dulces. Quizá no me fijé mucho.
Ahora que vivo en Buenos Aires, he observado mucho más movimiento al respecto. El año pasado ví a las maestras de un colegio salir con su grupo de niños disfrazados, hicieron un circuito para pedir dulces en los locales comerciales cercanos (que aceptaron participar del evento). Y el año anterior ví que en mcdonald's regalaron helados a los niños que se acercaban con disfraces. Sin embargo los disfraces que ví eran de superhéroes fantasmas, brujas o esqueletos, pero versiones caricaturescas adecuadas para los infantes.
Me preocupa que este año ví muchos niños con disfraces de zombies de acuchillados, de zombies con heridas violentas, demonios que daban miedo y toda clase de escenas muy fuertes.
Y me preguntó ¿qué necesidad...? ¿No están los niños,hoy en día, ya demasiado expuestos a la violencia?