El reloj marcaba las 12:02 de la madrugada cuando los policías dejaron de buscar, Mario los escuchó marcharse y con ellos, se marchaba la esperanza de ser encontrado y salvado de aquello que ahora seguro querría devorarlo, el miedo abordaba su cuerpo arrancándole sucesivos espasmos y escalofríos, su corazón latía tan rápido y fuerte que parecía querer destrozarle el pecho para salir huyendo de aquel tétrico lugar, no había esperanza, le costaba respirar; a ratos, se ahogaba con su propia saliva y tosía desesperadamente, no encontraba manera de soltarse de aquello que ni siquiera alcanzaba a ver pero estaba totalmente seguro de que era la mano de un cadáver que pensaba castigarlo por sus pecados, tal vez el mismo Diablo había venido a buscarle, o tal vez, un muerto del cementerio necesitaba compañía, muchas posibles explicaciones viajaban por su mente mientras su corazón seguía acelerando su desesperado ritmo cardiaco hasta que sintió una filosa daga perforando su corazón, no entendía lo que sucedía pero estaba cada vez más aterrado, en un instante parecía como si una terrorífica mano embrujada le atravesaba el pecho y le estrujaba el palpitante órgano con tal fuerza que parecía incrustarle los dedos en él; al fin un grito logró escapar de la silenciosa prisión en que se habían convertido los labios de Mario, un grito tenue de un desgarrador e indescriptible dolor viajó a través de la espesa neblina delatando el final de Mario que sin vida se dejaba caer de bruces sobre el tosco y descuidado pasto del cementerio.
Al día siguiente, visitantes del cementerio encontraron el cuerpo muerto de Mario, yacía acostado mirando hacia arriba con su mano izquierda apretando el lado izquierdo de su pecho y su pierna derecha enredada en un arbusto de la árida vegetación del cementerio, el forense declaró que la causa de la muerte había sido un infarto, todos los síntomas apuntaban hacia esa conclusión, un chico supersticioso había fabricado en su mente una historia fantástica para inducirse miedo inconscientemente, acelerando su corazón hasta ocasionarse un infarto.