La naturaleza nos provee de todo lo necesario para que nosotros podamos alimentarnos.
Como todos los sábados que le toca al barrio donde vivo, voy a la feria de la ciudad a comprar frutas y verduras y por alguna razón siempre me maravillo con la combinación de colores y texturas que la naturaleza nos regala.
Con un poco de terreno se puede tener una huerta propia en el patio trasero de la casa y tener la dicha de sembrar nuestros propios alimentos.
Qué bondadosa es la naturaleza al proveernos de todo y tan mal que le pagamos.
Fotos de mi autoría tomadas en la plaza Pueyrredon de la ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina.