A los que son padres, ni que decir tiene que se les cae la baba con las cositas que hacen sus peques, y yo no iba a ser una excepción. Me daba mucha pena tener todas esas obras de arte en el fondo de cajón, así que decidí preparar un pequeño expositor en el que poder colgar sus mejores dibujos. Este fue el resultado.
Si te decides a construir uno estos son los materiales que vas a necesitar:
Una tabla de madera alargada (en mi caso es de pino)
Barniz (yo elegí un color nogal mate)
Lija fina
Brocha
Papel blanco adhesivo
Impresora
Tijeras
Mini-pinzas
Cuerda
4 tornillos pequeños
Destornillador
Nivel de dificultad: bajo
Tiempo de ejecución: 1 hora.
Para empezar vamos a dar una capa de barniz a todos los laterales y frontal de la pieza de madera (a la parte trasera no es necesario ya que dará contra la pared y no se va a ver). Para ello, previamente pasamos una lija de grano fino para preparar la superficie.
Una vez aplicado el barniz, dejamos secar y, mientras esperamos, vamos a crear en Word el mensaje que va a ir pegado a la tabla. Para imprimir las letras deben ir con efecto espejo (deben estar al revés).
Recordad, como Word no nos permite esa opción debemos pasar el archivo a un editor de imágenes tipo Photoshop (opción de rotar imagen). Para ello guardaremos el archivo en Word pero en formato pdf, ya que sino el editor no nos abrirá el archivo.
¡Ojo! Al imprimir lo haremos sobre la superficie no adhesiva, en el reverso de nuestro papel, tal como aparece en la imagen. Ahora recortamos cada una de las letras.
Para evitar que las letras queden torcidas, preséntalas primero sobre la madera y, cuando veas que te gusta cómo queda, las vas pegando una a una. ¡Esto va tomando forma!
Necesitamos fijar la cuerda a los laterales, yo he utilizado unos tornillos pequeños, pero se puede usar pegamento, silicona caliente, grapas,... eso lo dejo a vuestra elección. Lo que sí que tenéis que tener en cuenta es que la cuerda debemos tensarla y colocarla con una altura suficiente, ya que esta cederá cuando pongamos los dibujos.
Como el expositor va colgado en la pared, en la parte trasera, de lado a lado, vamos a colocar otra cuerda sujeta con otros dos tornillos a mitad de la tabla Así cuando lo colguemos de la pared nos será más fácil dejarlo nivelado.
Para terminar colocamos las mini-pinzas en la cuerda y los dibujos de nuestros niñ@s.
Elegí el barniz nogal porque es el que pega con el estilo de decoración de la habitación de mis hijos pero vosotros la podéis dejar en el color natural de la madera (aplicando un barniz incoloro) o bien aplicar color.
Muchas gracias, valoro mucho el tiempo que has dedicado a leer mi trabajo. ¿Te ha gustado? Déjame tu opinión en comentarios.
¡Nos vemos el próximo jueves con un nuevo DIY!