Paniko Cruz. Serie Ocho Historias Sobre el Campo y Otros Sistemas Rurales. 2016.
I
SOLEDAD
Augusto: (Al público.) Tengo voz de daga CUANDO SEA LA TOS DE COMER Y TERMINE EL TIEMPO AHOGADO EL CLIMAX nada que haya vuelto mis vísceras a la contemplación SOY YO LA NUEVA MARCHA EL NUEVO VIENTO MI CUERPO AHOGADO EN EL PLACER He aquí jalado del infierno a la podre. Llevo la yunta al pecho y miro a la gente derrumbarse a la vuelta en el patio en la tristeza en la contemplación SANGRAN LAS NOVENTA Y NUEVE PALABRAS CON QUE NOMBRO AL SEÑOR soy el santo que busca la última voz que sangre la patria corrompida que busca la luz. Pero no hay nada. Tengo la rajada en el vientre que es mi corazón que es la lucha que es el poder de mi pueblo que no comprende HEMOS PERDIDO A DIOS Y BUSCAMOS SU ÚLTIMO HORIZONTE me vuelvo más transparente MI ALTO VALLE METAFÍSICO ya no es nada La nada ya no me cubre La nada es humo en mis vértebras en mis lágrimas de indio campeón SOY UN FANTASMA SIN DIOS NI HONRA BUSCO TU NOMBRE.
(Aparece Víctor con la máscara de Melquisedec. Tiene grabada en la frente: "Cada cosa y cada criatura tienen su nombre verdadero, que contiene y expresa su naturaleza esencial, su situación y su papel en la armonía universal." Se acerca a Augusto y se sienta en una silla.)
Augusto: Con la máscara me vuelco al infierno. Hemos perdido a Dios. MI PATRIA A VIOLADO Y ES VIOLADA mi patria que nace nuevamente en el ALTO VALLE METAFÍSICO para bien de la humanidad y bien de nosotros LA REVOLUCIÓN APENAS COMIENZA zapato de pie de guerra MI PATRIA APESTA en la revolución que nace de los hijos de la sangre roja sangre que fluye en el centro mismo de la ARRUGA MEDIO-OCEÁNICA.
Víctor: El amor es el cobijo. Los senos de la ramera para pedir clemencia. (Pausa.) Tienes razón Augusto, hemos perdido a Dios.
Augusto: La voz que clama.
Víctor: Tu crucifixión.
Augusto: (Al público.) He aquí que mi puta madre me ha castrado. Maldita mi hora parida. Exhalo sangre infecta, corrompo en sueños de aniquilación; tengo el vientre hinchado en pus. (Duda.) Debo ser mujer. (Pausa.) La voz que me martiriza no es la de los fantasmas del futuro, ni de la corrupción del presente. La voz que me martiriza proviene de mi pasado: mis ojos son los genitales. LA HISTORIA SÓLO ES PASADO. He aquí que grito clamando venganza: he sido arrancado de esencia: ya no tengo voz. Los monstruos en mi cabeza me acosan, me preguntan. (Se escuchan voces.) ¡Dios, escuchen!
Voces: ¿Has vertido tu semen en alabanzas? ¿Dónde está el fuego de tus entrañas?
Augusto: He perdido a Dios. Me han arrancado al hombre. Maldita la hora parida. (Pensativo.) Sumido en odio, vacilante... (con voz baja): soy español. Te grito a ti, que para todo tienes respuestas; sólo eres una bestia jugando a ser dios. madre. El fresco jugo que brota de mis labios es de hembra asesina. Tomo el cuchillo y me quito la vida: ya no quiero vivir. He sublimado toda esta baba rencorosa. Eugenia es la nueva víctima, la nueva diosa VIRGEN MARÍA La voz que proviene de mis entrañas clama venganza SOY EL NUEVO EDIPO LA NUEVA MÁQUINA EDÍPICA se esconde en el sueño, con sumisa devoción espera la hora; yo lucho contra ella pero parece invencible. Y me traga, cada hora me vuelvo borroso, cada hora es una desesperada batalla por no despertar a ese monstruo homicida. Eugenia es mi lucha.
Voces: AQUÍ ESTÁ EL LIBRO QUE ESCRIBIÓ EL GRAN SET lo depositó en altas montañas ESTE LIBRO LO ESCRIBIÓ SET, CON ESCRITURAS DE CIENTO TREINTA AÑOS lo depositó en la montaña llamada Charax, a fin de que se manifieste en los últimos tiempos y en los últimos instantes.
Augusto: Eugenia es esa aferración, obstinada marca del desastre.
Víctor: ¿Has visto en las estrellas?
Augusto: Veo mi muerte, precedida por la más horrorosa locura. (A Víctor.) ¿Debo sangrar?
Víctor: Aún no, el calvario todavía está a tu espalda. Aún falta que conozcas la sustancia que lubrique tus poros y marchite la carne. (Avergonzado.) Se te mostrará como dragón. Entonces la muerte vendrá a ti sola, anunciada en calma. (Sonríe.) Con un apetito feroz.
Voces: Recuerda a Elías y Moisés que se taparon la cara para no ver a Dios; a Isaías, que se aterró cuando sus ojos vieron a Aquel cuya gloria llena la tierra; a Saúl, cuyos ojos quedaron ciegos en el camino a Damasco; al rabino Simeón ben Azaí, que vio el Paraíso y murió; al famoso hechicero Juan de Viterbo, que enloqueció cuando pudo ver a la trinidad.
Augusto: Dios no existe HEMOS PERDIDO A DIOS dios abracadabra ME HA MOSTRADO EL APOPHASIS mi sangre es la nueva sangre mi sangre gobierna mi pueblo es la sangre que fluye en la arruga medio-oceánica. Mi sangre que nunca engendró. Parir la voz que al hombre sale LA TIERRA ES UN NIDO DE SERPIENTES. Esa es Eugenia, la puta. Salve, oh gran prostíbulo rojo carne pútrida. Ha venido a absorber el plasma que son mis venas SU SIMBIOSIS mi pene mi voz mis testículos. ¿Te remiendo el clítoris? GRAN GOLFA HECHICERA LAMECULOS tiene voz encantadora luz venida a sal del cochambre del mundo apestoso TE REMIENDO LA VULVA INFECTADA DE TODOS LOS HAMLET QUE HABITAMOS EL MUNDO tu hoyo es el centro mismo de la historia tu hoyo consubstancial tu hoyo venido de la GRAN ATLÁNTIDA para joder a los pobres mexicanos CREO EN DIOS del mundo de LA GRAN ATLÁNTIDA como una gran puta malinche SOY EL ESPAÑOL QUE NIEGA LA MADRE la revolución se da fuera del vientre SOY EL ESPAÑOL QUE CLAVA EL CUCHILLO CORTA EL CUELLO del niño no hay pizca EDIPO DEBE MORIR el niño muerto la REVOLUCIÓN no se da en el vientre.
*Nueva Niebla se publicó en la pequeña editorial México en Llamas en 1999 dentro del libro Antología de la Destrucción.. Actualmente puede conseguirse en la Libreria del Congreso de los Estados Unidos en version física, en la Biblioteca del Darmouth College y en la Biblioteca Pública de Nueva York. Escrita por Federico Villagómez, alías @garvofe.