Me abrigan las calles
en el sereno
de un domingo temprano
donde se escucha
se escucha pleno
a Gualberto
y su cuatro
melodiando los callejones
donde mis amigos
mis buenos amigos
empanadas de cazón
comen
y se aproximan
soñolientos y cachetones
al canto sagrado
de las campanas de Inés
en comunión con Dios
para ser Cristo adorado