Finalizando ya con el tema laboral, hoy nos encontramos con esta desgastante labor de quienes no tienen tiempo para vivir su vida, solo para sostenerla.
Hace poco leí un artículo sobre unos ciudadanos chinos que decidían dormir y ducharse en sus oficinas, para ganar tiempo, porque su jornada laboral era extremadamente larga y me impresionó saber hasta donde hemos llegado en un mundo que nos ofrece todo, nos volvimos esclavos de algunos que nos venden todo.
Sociedades como la asiática le da un lugar casi sagrado a sus trabajos, hasta el punto de dedicar su vida plenamente a ello, los latinoamericanos quizás nos relajamos un poco más e intentamos disfrutar más de la vida.
Yo lo único que pienso, es que la vida es muy linda como para pasarla encerrada en un trabajo, hay que trabajar para vivir y no al contrario.