¿Cómo será la humanidad pospandemia?
La nariz, los labios y la sonrisa pasarán a ser objetos de profundo deseo. No a todo mundo le mostraras tu sonrisa o tu nariz, esa desnudez solo es permitida en ambientes de suma confianza. Confieso que me gusta la idea de que algo normal hasta hace no mucho, en un futuro inmediato se convierta en pornografía.
Hay que dejar claro la diferencia entre lo erótico y lo pornográfico. De manera tajante lo erótico es lo contrario a lo pornográfico, en lo pornográfico todo se muestra dejando anulada a la imaginación. En cambio en lo erótico hay misterio, la imaginación juega un papel importante. Eso es lo que está ocurriendo ahora mismo cuando topamos con personas al igual que nosotros, andando con nuestra mascarilla. Vemos sus ojos, y no queda otra opción que imaginar lo demás.
Dice la filosofa española María Zambrano que para mirar hay que dejar prenda. Hay que detenerse, de tal modo la mirada ha rescatado a lo erótico. Hay que volver aprender a mirar. Porque ahora al encontrarnos con otros, la mirada tiene un papel importante. En ella está la tensión del instante. Y personalmente les confieso que prefiero lo erótico que lo pornográfico, en lo erótico hay búsqueda e imaginación. En lo pornográfico todo está expuesto y se muestra a simple vista. Saben, ya me estoy acostumbrando a ver los rostros vestidos, y cuando por casualidad alguien anda sin su tapabocas, no reconozco su rostro desnudo. Creo que la mascarilla llegó para quedarse por un buen rato, por no decir siempre, el modo de compartir y habitar ha cambiado. Son los cambios los que van moldeando nuestro porvenir.
El porvenir pospandemia estará marcado por lo individual, el distanciamiento, el ocultamiento de lo facial. Pero algo debemos aprender de todo esto. Creo que de algún modo no habíamos valorado lo que considerábamos como normal y obvio, ahora que la circunstancia ha cambiado el paradigma de lo cotidiano, añoramos lo que antes dábamos por sentado.
Por eso, hay que vivir cada día con intensidad como si fuese el último día y valorar cada cosa como única, cada evento como si fuese el último, porque de ese modo viviremos sin lamentaciones o arrepentimientos. Siempre dando lo mejor de nosotros.
No olvidemos de decirle "te quiero" y demostrarle amor y cariño a los que están con nosotros a diario. Y a los que puedan estar lejos pero forman parte de nuestros seres queridos también decirles "te quiero". Cada día es uno nuevo. Recordemos que en nuestra fragilidad cualquier cosa puede alterar nuestro modo de vivir.
Creo que este momento de la historia es importante porque así como hace siglos después del oscurantismo en Europa llegó el renacimiento, ahora pienso que eventualmente habrá un renacimiento a nivel mundial. Como humanidad daremos un giro, espero que sea para mejor.