Seguramente se han burlado de ti. Porque es normal, a menos eso es lo que creen los demás. Seguro que yo no soy normal. Porque no me siento como los demás, aunque aveces quiero sentirme así y seguir sus reglas. Quizás todos hacen eso para parecer iguales. Pero por dentro la realidad es que somos tan diferentes como las huellas de nuestras manos.
Siempre he querido compartir mis sueños y pensamientos con alguien que me escuche. Simplemente eso. Sin el miedo a que se burlen de mi o simplemente se decepcionen. Pero siempre es todo lo contrario cuando no llevas esa marca de" igual " en tu frente, igual a ti, igual a mi, igual a todos.
Empiezas a olvidar que eres tu mismo, lo que te gusta, lo que realmente te hace feliz. Sólo para saltar esa parte donde todos te miran como el bicho raro. Haces por fuera lo que todos hacen o sólo a veces te limitas a no hacer lo que realmente te gusta.
Es un asco
Porque en el fondo quiero ser como soy, hablar de lo que siento, tener un amigo que no le importe lo que seas o lo que hayas hecho, o lo que quieras ser, que me comprenda, que se ría de mis chistes malos, que comprenda cuando llore y que no diga que soy un raro. Estoy seguro que yo sería ese tipo de amigo. Pero yo no tengo amigos. En realidad nunca los he tenido. Siempre me pregunto si alguien piense que soy su amigo, sería algo que me diera felicidad y motivos, motivos para muchas cosas que realmente no valen la pena hablar.
Pues... Que se pudra todo ya. No quiero ser el resultado igual de un producto que no cambia así las cosas se pongan al revés. Quiero estar convencido de lo que soy realmente, de lo que quiero y por lo que cada día me levanto y lucho. Y si me toca ser ignorado... es mejor serlo a ser él igual de todos.
Aunque en este momento no sepa qué es lo que se sienta ser yo mismo