Sabía que usted que no había percibido la inmensa diferencia entre lo etéreo y la abrumadora belleza de su presencia, la personalidad que inquieta y seduce de manera espontánea.
Sus ojos son como luceros en noche despejada, su sonrisa alberga el mismo infinito y su voz como armonía en el mismo Edén.
No sabe usted lo que invade en mis pensamientos, la manera de inquietar mis sensaciones, no sabe lo que llega a provocar.
Es algo complejo el querer conocerla el expresarle minuciosamente detalles sofisticados más allá de lo inexplicable, rosas y poemas recitados para adentrarme a su imaginación despertando de manera persuasiva intereses escondidos y aún no descubiertos, mucho menos disfrutados.
Será algo elegante pero peculiar el dedicarme para usted y seducir a la distancia entre líneas y detalles, será sin duda alguna la mejor versión de mi hacia usted.
Será sin más ni más una manera tan inigualable de tocar su pecho sujetar su corazón y hacerlo latir de manera sublime, de manera inexplicable, abrazarlo y protegerlo con cada gota de mi sangre y con cada parte de mi ser.
Definitivamente me interesa y mostraré el verdadero significado de atención y dedicación, seducción y perseverancia o mejor dicho, romanticismo en su máxima expresión...