De este famoso surrealista español me fascina las imágenes tan descabelladas que crea en sus pinturas, en las que todo es posible, y a veces no sabemos si compartimos como espectadores la visión de un sueño perturbador o de una pesadilla.
Pienso por ejemplo en un cuadro como “La jirafa incendiada” (1936/37) en el que vemos un horizonte azul saturado en el que se desplazan en primer plano una extraña mujer con algunos cajones encajados en su cuerpo y a la derecha, más pequeña, otra figura femenina que tiene detrás como unos extraños salientes o alambres, por otro lado sus cabellos parecen ramas. En el lado izquierdo del cuadro aparece la jirafa incendiada que da título al óleo, todo muy apocalíptico y desasosegador, porque esas figuras parecen vagar como espectros alucinados sobre un territorio desolado.
Pero también es cierto que estás pinturas de Dalí poseen un marcado erotismo, la mujer es un elemento constante en sus obras, muchas veces dentro de composiciones donde la pulsión agresiva y violenta se relaciona con estos cuerpos sensuales y hermosos. Pienso por ejemplo en el cuadro “Sueño causado por la lucha entre una abeja y una granada” (1944) en el que se observa la figura desnuda de una mujer reclinada sobre una roca irregular que descansa sobre una suerte de mar en calma. Sobre ella se abalanzan un rifle y dos tigres con expresión de ferocidad, uno de ellos que emerge de la boca de un pez. En otro plano del cuadro pasa un elefante de patas muy largas y que porta un extraño triángulo de cristal y a un lado de la mujer, la escena que da nombre al cuadro.
Por último, en “Vestigios atávicos después de la lluvia” (1934) aparece en primer plano el fósil de un animal que no se reconoce, colocado del modo más loco mientras un hombre y un niño lo observan.
Estas obras nos sumergen en un universo donde los contornos de lo que consideramos real se trastocan y desdibujan, empujándonos hacia límites de la imaginación y la fantasía, que amplían nuestros horizontes mentales, enriqueciéndonos estética y lúdicamente a niveles muy profundos.