Trémulos dedos
deambularon por mi mente
transparente, libre
dulce y amarga.
Casitas cubiertas
por un heráldico cielo,
guitarras enanas
que suenan profundo.
Mi entendimiento se convierte
en hilos que amarran el caos,
desatornilla el suelo
y mezcla con lo arriba.
No gasteis piel en mis suspiros
ni sonido en mis pétalos.
Ya soy, en continua añoranza.
Nunca seré,
Imagen perfecta.
imagen propia