Desde hace ya mucho tiempo llegó a mis manos un pequeño libro con una carátula recompuesta con una imagen de un tema deportivo y lo rechacé casi de plano porque creí que fuese un manual de Educación Física. Pero un día de ocio lo abrí y descubrí que nada que ver con el tema del deporte, pero de igual manera me resultó extraño e incomprensible a primera ojeada, porque desde el prólogo me era totalmente ajeno.
Además, en las primeras páginas me pedía así, como se dice por acá "a raja tablas" que hiciera un inventario de mi situación actual (la de aquel momento), en las diferentes áreas de mi vida, y cuando vi lo que me pedía el autor desde esas páginas, y qué debía escribir de mí mismo, lo cerré de nuevo por un tiempo, pues no me atrevía aun sabiendo que era solo para mi consumo emprender la tarea.
Prácticamente, tenía que desnudarme frente a mí mismo y ser totalmente sincero. Era como pasar por un somatón y a la vez ser el técnico que va viendo todo el proceso y valorándolo. Era la primera vez que me encontraba ante una situación así. Con respecto al tema, solo había tenido contacto con algunas frases que una amistad me proporcionaba de forma fragmentada y que hablaban de espiritualidad, algunos ejercicios medios esotéricos para obtener ciertos resultados, que casi nunca funcionaban.
Lamento no recordar el nombre del autor de aquel libro, solo conservo" Marín" como su apellido, pudiera ser Mario o pudiera ser Juan, y si alguien lo encuentra agradeceré de que me lo hagan saber. Allí, lo primero que pedía era que resolviera ese asunto de balance personal antes de avanzar en la posterior lectura. Pero de todas formas reconozco que la impaciencia me ganó y aunque algo hice, realmente no tuve ni el valor ni la sinceridad de asumir aquel cuestionario.
Me adentré en el contenido y desde ese momento para acá mi vida dio un giro perceptible, pues sentía que en todo momento el dedo del autor apuntaba directamente para mí y sin medias tintas, pero a la vez con mucha compasión me señala como la pieza más importante en lo que está leyendo. Desde ahí empecé a sacar piedras de mi pesada mochila, que a pesar de tanto tiempo no he terminado de vaciar, porque las piedras son muchas, creo que demasiadas.
En ese folleto encontré lecciones, consejos, y técnicas muy prácticas que permitieron mi crecimiento espiritual, más allá del nivel anterior del descubrimiento. Recuerdo cómo el autor con una fábula de Amado Nervo ilustró el tema del sentimiento de odio, y les aseguro que jamás he cargado esa inútil arma sobre mis hombros. Aquel fue un libro transformador. El volumen me llevaba a leerlo y releerlo, y en cada lectura un nuevo aprendizaje, una nueva herramienta con que enfrentar la hostilidad del medio social, y la más eficaz fue la que me hizo entender que todo, todo lo que sucede en mi vida depende solo de mí.
Por ejemplo, recomendaba una frase para la autoestima: "si crees que los demás son más fuertes que tú, es porque has adquirido el hábito de pensar que tú eres más débiles que ellos", después sugiere enrollar el papelito escrito y ponerlo en algún lugar donde lo puedas ver, nunca abrirlo, y tratar de recordar la frase. Y así muchos, la más poderosa ayuda que encontré, fue una Oración de Fe, que primero rechacé de plano pensando en una letanía religiosa, (nada en contra de la religión) pero al entrar en su lectura vi ante mí todas las herramientas juntas para la protección espiritual.
Cierta vez (y muchas veces) en que estaba en una situación muy estresante, y era un manojo de nervios, inseguridades y temores, en que casi no podía dormir o despertaba sobresaltado, recordé la oración, respire suavemente acostado y susurre la oración varias veces; el frío del miedo desapareció milagrosamente, todo a mi alrededor fue calma y paz, y por fin después de tantas noches de desvelo y sobresaltos, pude conciliar el sueño y al otro día desperté más lozano, con menos pensamientos negativos y con más ánimo. Los problemas comenzaron a disolverse y la vida recupero su rutina.
Entonces no dilató más la cuestión y ahí les dejo una solución. Esta poderosa Oración, el autor la recomienda para situaciones de ansiedad, temores profundos, dudas y miedo, entre otras. Y yo les recomiendo que se acerquen a ella y agradecerán el tenerla en sus manos.
Oración de Fe: Tomado del libro: Voluntad y Triunfo.
Yo puedo, quiero decir que estoy dispuesto a liberarme,
que no es posible mantener una actitud recta y firme para ciertas cosas,
y vacilante comportamiento para otras.
El pensamiento exige ser o no ser,
la duda no cabe en la decisión.
Somos únicos y enteros en la expresión de nuestras fuerzas internas.
Ha de ser prenda de seguridad en los progresos que esperamos.
La de mantener encendida la lámpara del entusiasmo en todas nuestras labores,
en todos los instantes de carácter exclusivamente personal.
O en concordancia con el cumplimiento de deberes sociales o Morales,
Soy grande por la valentía, dignidad y grandeza de mis ideales,
únicamente el temor en sus formas
agotadoras pondría humillarse,
Pero soy más fuerte que cualquier amenaza de claudicación.
Yo puedo y llegaré a la meta,
Nada podrá impedírmelo.
Después han entrado en mi vida magníficos y aportadores textos y ahora los que ustedes aquí exponen, los cuales leo y digiero con placer y expectativa, porque en crecimiento y espiritualidad siempre se está en el inicio. Y se deja de crecer con la última encarnación y creo que a Buda le costó catorce reencarnaciones. Solo espero que si a alguno de ustedes le es útil esta Oración, lo dé a conocer a sus semejantes como yo le he hecho, como aporte al crecimiento colectivo y así llenamos un poco el vacío de la existencia. Chao y nos vemos.
Las imágenes utilizadas en el post fueron tomadas con mi móvil Xiaomi Redmi 9A. Textos llevados al Inglés por Deepl Traslate.