La tarde de primavera
llegaba con una noche oscura,
donde el silencio
era el único que se escuchaba.
Esperando tu llegada
ninguna señal tuya,
los minutos son largos.
Derrepente se oye un sonido
entre las tinieblas
a lo lejos del camino
era la tuya,
mi corazón salta de alegría
para caer en tu regocijo.