Este es un plato originario del sur del Perú, su preparación es muy sencilla pero el sabor es glorioso. No se sabe desde qué época se empezó a elaborar esta receta, pero ya ha mediados del siglo XVIII era muy consumido por los españoles, criollos y mestizos.
Trozar el chancho en un bol grande y macerar con la pimienta, la chicha de jora o vino, el comino, el orégano el ajo, la sal y el ají.
Poner en un poco de aceite en una olla, a fuego medio, cuando esté caliente freír los trozos de chancho hasta que estén bien dorados.
Enseguida, agregar el líquido que quedó de la maceración junto con la cebolla y el tomate picado.
Durante la cocción cocinar a fuego lento hasta que el chancho esté bien tierno. Verificar la sazón. El adobo debe de quedar bien jugoso.
Servir caliente acompañado de arroz blanco y rodajas de camote sancochado.
La maceración es parte fundamental de la preparación, lo ideal es hacerlo un día antes, conservando la carne en el refrigerador y en un recipiente de vidrio.