Imagen propuesta por @hivemexico para el concurso extraño Concurso.
Mordía, detrás de su brillo y especial lozanía, mordía. Su ponzoña contagiaba su naturaleza. Cualquiera podría confundirse, no sería la primera vez que ganara el concurso de los mejores pétalos. Sus respuestas desconcertaban a los jueces, embriagados por su inusual perfume, ponían el mayor puntaje.
Solo entonces, cuando se sabía triunfadora, mostraba sus fauces: una oquedad profunda, que ya se había tragado países enteros. Su gula era insaciable. Ofuscados por su esmeralda verdor, le escuchaban sus historias, repetidas, cursis, vacías, y volvían a engañarse, moviendo el cuerpo como autómatas.
Se erguía cada vez más con su inusual presencia. Se suele regularizar lo anormal, comenzaron a aplaudir su anómala elocuencia, creían que guardaba para el final su mejor discurso o que había un mensaje subliminal no entendido.
Bocas abiertas y babeantes esperando su nueva aparición para alabar lo insulso y banal. Así estaba el mundo, obnubilado ante lo grotesco, creando arte de lo ya inventado, reciclando, repitiendo e imponiendo lo soez, acariciando la alegría en los fondos de botellas.
Con deleite y fruición, aún muerde y su efecto es altamente contagioso.
Esta es mi participación para el Extraño concurso propuesto por @hivemexico.