En los niños la tensión alta se debe a causas secundarias, es decir, es consecuencia de otra enfermedad que puede ser cardiaca, renal, hormonal o neurológica.
Es reversible, es decir que subsanada la causa original, la tensión puede volver a sus parámetros normales.
Aunque aumenta los índices de probabilidades de sufrir de tensión alta el sobrepeso en los niños no es la causa principal de la misma.
Esta patología se ha ido incrementando en los infantes debido al consumo de comida chatarra indiscriminadamente.
El primer paso a seguir ante la presencia de hipertensión en niños es descartar anomalías cardiacas.
Al mismo tiempo cambiar la rutina alimentaria incorporando más fibra y consumir menos grasas.
En el caso de mi hijo, como la causa principal era un descontrol hormonal, su tensión volvió a sus cifras tensionales normales al colocarle tratamiento endocrino.
Son primordiales incorporar en los niños hábitos deportivos e ingesta alimenticia sana para lograr en ellos un crecimiento y desarrollo óptimo.