Dejé de ser aquello que quería,
cuándo supe que no podía
plasmar ni vida ni muerte
en las hojas de ningún cuaderno.
Ahora que se paró el tiempo
vivo sólo y con mi vida,
y la tristeza de mis versos.
Se ocultaron de mí las letras,
se escondió mi lápiz
entre los recuerdos,
mis palabras se alejaron
de sus rimas,
y mis musas sin decir adiós...
dejaron de serlo.
Trovador de pocos días
en un poema que nunca
debió serlo.
Poema propio.
Fuente de la imagen:
http://elromanticismoes.blogspot.com/p/como-hacer-un-poema-romantico.html?m=1