El lenguaje corporal, es tan puntual como las palabras, por ejemplo: llevarse el dedo índice a la boca, ladear la cabeza, encogerse de hombros, levantar una ceja, poner las palmas de las manos de frente, invertir la sonrisa, tocarse la nariz, apoyarse en la barbilla, aprobar o negar con la cabeza, estamos transmitiendo un mensaje, reforzando, quitando o poniendo presión a lo que decimos.
Prestar atención al lenguaje corporal, nos puede ayudar a discernir sobre alguna conducta agresiva, incluso a salvarnos de algún ataque físico. Son señales tan evidentes como:
- Ceño fruncido.
- Labios fruncido.
- Músculos tensos de la cara.
- Mandíbula apretada.
- Mirada fija en el objetivo. (Como si quisiera sacudirlo a usted).
- Posición de los pies. (para ganar estabilidad).
- Cerrar y abrir la mano.
- Puños y músculos tensos.
- Caminar, indicando lo incómodo que se siente.
- Golpear o rebotar los pies.
- Inclinarse hacia adelante, poniéndose muy cerca de la otra persona, con la intención de dominar.
- También puede retroceder, haciendo gestos de los brazos, indicando que él es superior.
Algunas expresiones corporales que a diario podemos tener que están cargadas de información del entorno social, laboral, el cual desea transmitir u ocultar algún interés.
En el lenguaje corporal, se destaca un emisor, un receptor y un mensaje a través de gestos, posturas o movimientos, ésta comunicación es necesaria para convivir en la sociedad.