Vamos por la vida sintiendo miedo de que alguien nos vuelva a querer, ya no queremos perder la calma por cualquier tormenta, pensamos demasiado las cosas, cuestionamos todo lo que nos rodea siempre a la defensiva, sin dejar que nada nos sorprenda, sea bueno o malo, juzgando cada paso en falso que te rodee, pensando en que nada funcionará, que nadie se adapta a nosotros o que nadie es suficiente para nosotros. Se siente nuevamente ese miedo de volver a ser engañados y que nos volverán a partir el corazón en mil pedacitos tal cual como la vez pasado o incluso hasta peor.
Se cree que no vale la pena volver a regalar nuestros tormentos, si todo terminará tan mal como la última vez, si igual vamos a terminar o pelear hasta no hablarnos nuevamente.
¿Pero sabes qué?
Como dice la teoría del helado (aplicada para el amor)
Nadie se come un helado pensando que se va a acabar. De lo contrario, nadie comería helado
Conclusión
Disfrute su helado tranquilamente y deje de pensar tanto