El arco musical como hemos dicho, es el antecesor de todos los instrumentos de cuerda. El berimbao, el acompañante natural de la danza (y arte marcial) capoeira llegó a Brasil desde Africa, pero el indio americano tenía su propia versión usando la boca como caja de resonancia.

Arpa arqueada
Amarrando varios arcos de diferentes tamaños sobre un único resonador se consigue el pluriarco con varias notas musicales. La costilla de Adán de las arpas, lira, laúd... Africa no es solo la cuna de la humanidad sino la de todos los instrumentos de cuerda. Perfeccionando el pluriarco, se sustituye el resonador de calabaza por una caja de madera con tapa de cuero y llegamos al arpa arqueada como el adungu, ekidongo o ennenga , típico de Uganda (Africa oriental). Los fabrican con diferentes tamaños y número de cuerdas.

N´goni
La caja de resonancia se fabrica con cucurbitáceas de cáscara dura (calabazas vinateras) y el cuero es de ganado vacuno.

Kora
El Kora es una versión más refinada del n´goni. Es un arpa mandinga de 21 cuerdas y más difícil de tocar que el n¨goni . El conocimiento del instrumento se transmite dentro de clanes familiares denominados GRIOT. El papá de Sona pertenece a una de esas familias de Gambia, el país más pequeño de Africa.

N´goni argentino
El n´goni es más popular y más fácil de tocar que el kora, algo así como la guitarra
y el cuatro. Es un deber para toda la humanidad preservar los instrumentos surgidos
en las diversas culturas y pueblos del mundo. Un instrumento musical que desaparece
es como una especie biológica que se extingue, por eso es gratificante ver como con
un mar de por medio, músicos argentinos logran fabricar, tocar y difundir instrumentos
africanos.
