Ser una persona responsable y correcta no tiene nada de malo, el problema son las personas que se aprovechan de eso y te terminan destruyendo. Uno piensa que al actúar bien, nos ocurrirán cosas buenas, pero con el tiempo y los tropiezos nos damos cuenta que no es así de simple.
Ya he perdido la cuenta de las veces que me han dicho "Te hace falta malicia", "Hazlo, nadie se va a dar cuenta", "Los demás también lo hacen, así que no importa".
Siempre hay cosas nuevas de las que aprender y de las que cuidarse también, pero es tan pero tan desgastante tener que estar todo el tiempo en un estado de alerta para protegernos de quien pueda lastimarnos…
Ya he pasado por muchas situaciones, confiado en mucha gente, al punto que ahora solo los cuento con una sola mano y voy a tener que cortarme un dedo porque ya tuve que descontar a alguien más. Después de tanto tiempo, y de verdad que me he tardado mucho en aceptarlo y ponerlo en práctica, es que no le puedes contar todo a nadie, PERO A NADIE, sin importar la confianza que haya, de alguna u otra forma pueden llegar a hacerte sentir mal con eso. Cada éxito, cada fracaso, cada problema es única y exclusivamente tu responsabilidad, todo lo que le hayas confiado a alguien y lo que ocurra posterior a eso queda en ti, por confiar en otra persona.
YA NO MÁS
La maldad siempre va a existir y siempre nos la encontraremos en nuestro camino, aunque no la estemos buscando, no todo es color de rosas en la vida y hay que acostumbrarnos a eso, pero de vez en cuando tan solo quisiera tomar un descanso, dejar de ver tanto odio, tanto abuso, tanto egoísmo… Lo único que les importa a las personas es el beneficio propio, y lo más triste de todo es que pareciera que tienes que actuar de esa manera para poder ser exitoso, y esto es algo que me ha tocado vivir en carne propia.
A medida que aceptamos que solo nosotros nos tenemos que preocupar por nuestros problemas sin la necesidad de tener que contárselo a alguien más, muchas cosas empiezan a salir mejor de lo esperado, pero hay veces que es imposible cargar con tanto peso.
Y no hay nada que duela más que la persona en la que le confiaste tus sentimientos, le de igual y los destruya donde más te duele, solo porque cometiste una equivocación. Hay daños que me parece que son imposibles de reparar digan lo que digan, sin importar qué pase después, las cosas no siguen igual.
Descansar de lo horrible que puede ser la vida es necesario, pero trae consigo malas consecuencias y ya yo he pasado muchas… Pero aquí seguimos.