Remy estaba junto a la estufa de su cocina, esa cocina era casi perfecta, pues estaba impecable en cuanto a la limpieza, todo estaba muy bien ordenado y hasta tenía un estilo un tanto minimalista. Aquella cocina pertenecía a uno de los mejores restaurantes del país. Ese restaurante el lo había fundado en los días de su juventud junto a su madre. Pero fue el quien lo llevó hasta el éxito que tiene actualmente. Cuando este negocio familiar empezó solo estaban el y su madre, al principio este era un restaurant como cualquier otro, pero sin nada que lo hiciera muy especial que digamos. La gente solo llegaba a comer porque tenían hambre, pero de ahí en fuera nada más.
En este punto del negocio Remy se dio cuenta que si el negocio seguía en esa dirección no podían competir mucho tiempo más con la competencia, que si tenía mejores restaurantes y muchos mejores platos que hacían que los clientes se sintieran mejor atraídos, que por el restaurante de el y su madre. Es por eso que decidió que debían innovar un poco en su manera de hacer las cosas. Su madre ya estaba un poco mayor para esos ajetreos así que le delegó toda la responsabilidad a el.
Gracias a esta nueva iniciativa se le ocurrió una idea brillante que sería la que los llevaría al éxito que tienen actualmente. La idea consistía en expandir el restaurante con más platos. Pero no platos simples que son más del montón, el quería algo que fuera especial y un tanto único. Es por eso que decidió incluir en el menú la mayoría de platos típicos de su país. Es decir platos nacionales y que fueran la identidad del país. De esa manera si un extranjero o un nativo del país quisiera ir a un lugar en donde estuviera la mejor comida nacional y típica nativa la encontraría en su restaurant.
Esta idea le costó llevarla a cabo pues tuvo que viajar a muchos lugares de su país a aprender las recetas, y tuvo que contratar a varios chef que ya eran expertos en el tema para asesóralo. Eso le llevó a gastar mucho dinero, prácticamente casi todos sus fondos. Pero saben, todo esto le dio mucho resultado. Pues en cuanto las agencias de turismo se enteraron de su idea compitieron para unirse al restaurante y mostrarles sus menús a los turistas. En poco tiempo el restaurant esta repleto de clientes de todas partes del país y del mundo, pues sabían que ahí podrían encontrar lo mejor en gastronomía local.
El éxito fue tanto que no daban abasto. Así que contrataron más personal, y expandieron el local para que cupieran al menos 1000 personas al mismos tiempo. Fueron grandes inversiones pero la verdad es que el dinero retornaba muy rápido y le sacaban ganancias. Con el pasar de los años Remy llegó a amasar una gran fortuna que le alcanzaba para vivir sin problemas por el resto de su vida. Su madre lamentablemente murió, pero Remy le dio una vida de reina hasta sus últimos días con los mejores lujos y cuidados. Así que ella murió satisfecha.
Su idea inicial los había llevado hasta ahí y cualquiera en los zapatos de el estuviera satisfecho. Pero algo en el lo hacía sentir incompleto. Hasta este punto todo había marchado bien pues consiguió todo lo que quería gracias a su amor por la cocina, pero Remy ya había cocinado todos platos típicos su país. Así que calló con en un punto muerto que le quitaba la motivación. Todos los días consistían en lo mismo, servir los mismos platos, decir las mismas palabras en las mesas, dar entrevistas y recibir los mismos elogios una y otra vez. No es que el fuera mal agradecido pero estar en esa rutina todos los días le hacía extrañar los primeros días del negocio cuando todo era más emocionante.
Esa idea comenzó a molestarle, es por eso que un día rutinario cuando llegó a casa, se dejó caer en su sofá con una copa de vino que no terminó. Y se pudo a ver un poco de noticias en internet. Como siempre comenzaron a salir anuncios y entre uno de esos anuncios había uno que les mostraba a un grupo de chefs recorriendo mercados callejeros en un rincón lejano de la india. También mostraban las especias especiales del país, los platos típicos y la gastronomía local. Así que a el le llamaron la atención todos esos platos diferentes y los estilos que eran muy diferentes a los que hacía en su país Australia.
Es por eso que al terminar de ver ese anuncio comenzó a hacerse la misma pregunta que lo llevó al éxito una vez. ¿Qué más puedo hacer? Ahora no tanto para llegar al éxito sino para estar más satisfecho con la vida y sentirse más activo como al principio. De ponto de buenas a primeras le llegó una idea que de nuevo lo cambiaria todo. Se dijo así mismos, “Que tal si abro un restaurant en otro país”, esto siguiendo la misma dinámica que había hecho en su restaurant en Australia. La idea la verdad era muy novedosa pero le traía muchas dudas sobre lo que le esperaba en un país donde todo sería diferente, era como empezar de 0. Pero claro luego volvía recordar el porque quería hacerlo, así que las ganas le volvían de nuevo.
Pasó los días siguientes pensando como llevar toda esa tarea, a cabo. Fue difícil, pues esto requeriría mucho dinero. Por supuesto esto no era problema pues tenía mucho, pero aún así no podía confiarse de ir a la banca rota. Por eso reunió a todo su equipo e inversores y les contó la idea para que le dieran concejos. Al final todos vieron la idea como algo novedoso y que no todo el mundo hacía, así que pensaron que sería genial que lo hiciera. Con ese visto bueno de sus consejeros por llamarlo así, el decidió que su primer país sería la india, pues este país fue el que le llamó la atención en un inicio para hacer todo lo que estaba haciendo.
Al otro día le anunció a todos los empleados lo que iba a hacer. Les dijo que el restaurant ahora se iba a convertir en una cadena, y ya no solo operarían en el país, ahora el objetivo era crear la misma dinamia que había usando en su país en la india. Querían crear un segundo restaurant que tuviera todos los platos típicos de la india. Así todos podrían ir a un mismo lugar en donde estuviera lo mejor de lo mejor de un mismo país. Además de esto también anunció que en su propio país iba a aumentar los restaurantes con más sucursales, porque si iban a trasladarse a otro país, ¿Por qué no hacerlo a lo grande con más sucursales? Todo el mundo lo aplaudió y así comenzó a la aventura.
Al otro dio comenzó el viaje a la india. Cuando llegó le llegaron también el entusiasmo y el miedo por todo lo que se venía. Pues había muchas barreras para comenzar, el idioma principalmente, que le resultaba difícil de aprender. Pero no dejó que eso lo detuviera. Se reunió con asesores locales, que lo ayudaron a escoger el terreno para construir el restaurante. En unos meses el restaurante ya estaba listo y construido. Ahora venía lo bueno preparar todos los platos típicos de un mismos país en un mismo lugar. Por eso sus asesores lo ayudaron a conseguir los mejores chef locales de todo el país. En unas semanas tenía más de 100 chef profesionales que eran lo mejor de lo mejor en su especialidad. Con este equipazo el restaurante abrió las puertas.
El éxito fue más que rotundo, con cada vez más clientes y muchas agencias de turismo querían asociarse. Era casi una copia de lo que había sucedido en su primer restaurante. Ahora era necesario ampliar con más sucursales con todo el país para dar abasto a todo lo que se venía. En este punto nuevamente Remy se sintió realizado y completo pues sabía que tenía el éxito que quería. Pero algo lo hizo recordar porque había hecho lo que había hecho. El miedo a la rutina y no ser parte del proceso. El sabía que en unos años caería en lo mismo que lo hizo abrir el restaurante en este nuevo país. Es por eso que esta vez decidió adelantarse al proceso.
Se pudo a pensar que hacer para no caer en la misma situación. Y parece que nuestro amigo es de buenas ideas porque le llegó otra. Esta vez era la definitiva, era la idea que le impediría volver a caer en la rutina nunca más. Se trataba de algo mucho más grande a lo que jamás otra empresa se hubiera atrevido. La idea era crear un restaurant en cada país del mundo que tuviera los platos típicos del país. Es decir la misma dinámica, pero ahora a nivel mundial. De esta forma nunca caería en la monotonía de nuevo y podría mantenerse activo en la cocina hasta el último día de su vida.
Sus socios sabían que algo así sería arriesgado, pero confiaban en que Remy lo haría genial de nuevo, pues ya lo había demostrado. Así que le dieron el visto bueno. Remy se sintió genial, pues ahora ya no habrían cadenas de rutina nunca más, su amor por la cocina lo había llevado hasta allí, y ahora lo llevaría por todo el mundo.